Todo empezó con una pasión.
Una de esas que no se explican, que simplemente se sienten.
El vino dejó de ser un simple placer para convertirse en un hilo conductor de vida: viajes que giraban en torno a bodegas, conversaciones interminables, descubrimientos compartidos y momentos que quedaban para siempre en la memoria. Catar, aprender, elegir… Vivir el vino.
En 2006, esa pasión encontró su forma definitiva: la creación de una de las vinotecas de referencia en la provincia de Castellón, fruto de la dedicación, la formación como sumiller y el deseo de acercar vinos con historia a otras personas.
Así nace DIVINO, un lugar donde el vino deja de ser producto para convertirse en experiencia.
En DIVINO cada botella ha sido elegida con mimo. Tintos, blancos, rosados, espumosos o dulces conviven con una selección de delicatessen pensada para acompañar momentos, no solo comidas.
Porque DIVINO no es solo una tienda donde comprar vino: aquí se viene a descubrir, a compartir, a dejarse llevar, a formar parte de un mundo donde cada copa cuenta una historia, y cada brindis crea un recuerdo.
Porque el vino no solo se bebe… se vive.